14 Ene ¿Los perros tienen emociones? | Salud emocional canina
La salud mental de un perro es tan importante como su salud física. Les ayuda a sentirse seguros y amados cada día y a mantener una relación con los humanos satisfactoria para ambas partes.
Conocer las necesidades emocionales de un perro fortalece el vínculo con tu mascota y asegura que tenga una vida lo más feliz posible.
Pero, realmente, ¿los perros experimentan emociones?
El cerebro de los perros tiene las mismas estructuras básicas que el cerebro humano. También producen las mismas hormonas y neurotransmisores que las personas.
La oxitocina, por ejemplo, es la hormona relacionada con los sentimientos de amor y apego. El sistema límbico procesa las emociones primarias y les permite experimentar alegría, miedo, afecto, excitación, dolor y frustración.
Sin embargo, los perros no sienten emociones complejas como la culpa, el orgullo o la vergüenza, ya que requieren un nivel de autoconciencia que los perros no poseen.
Por eso, si ves una mirada “culpable” después de hacer una trastada, tu perro está respondiendo a tu tono de voz y tu lenguaje corporal, más que sintiendo una culpa verdadera, ya que son expertos en leer nuestro estado de ánimo a través de nuestras expresiones faciales, tono de voz y lenguaje corporal y responden con empatía a menudo.
¿Cómo comunican los perros sus propias emociones?
Los perros son emocionalmente inteligentes.
Expresan sus propios sentimientos de tres maneras:
- A través del lenguaje corporal: movimientos de la cola, posición de las orejas, postura corporal y expresiones faciales.
- A través de vocalizaciones: ladridos, gemidos y gruñidos.
- A través de su comportamiento: buscar cercanía, esconderse, caminar de un lado a otro, brincar de forma juguetona, …
Cada perro es diferente pero hay señales, especialmente relacionadas con cambios en el comportamiento, que pueden indicar que tu perro necesita apoyo emocional.
Presta atención a:
- Cambios en el apetito.
- Cambios en los patrones de sueño.
- Aislamiento o apego excesivo.
- Ladridos excesivos y conductas destructivas.
- Paseos nerviosos, jadeos, gemidos o dejar levantada una mano.
- Pérdida de interés en el juego o en actividades habituales.
Si aparecen estos síntomas, debes consultar al veterinario para descartar problemas de salud y considerar si puede haber algún trastorno psicológico.

¿Cómo puedo apoyar emocionalmente a mi perro?
A continuación te detallamos algunas formas de demostrarle a tu perro que te importa y ayudarle a sentirse emocionalmente seguro.
El bienestar emocional de un perro afecta a su salud física, fortalece el vínculo con su tutor, mejora los resultados del entrenamiento y le ayuda a desenvolverse mejor en un mundo dominado por los humanos.
- Ofrece afecto físico.
Es importante saber respetar sus límites. Puedes acariciarlo, abrazarlo, o simplemente sentarte a su lado. Observa señales de que está cómodo, como inclinarse hacia ti y mover la cola suavemente. Dales espacio si prefieren alejarse.
- Mantén una rutina consistente.
Los perros se sienten más seguros cuando saben qué esperar. Tener unos horarios regulares de comida, paseo y descanso pueden ayudar a reducir la ansiedad y fomentar la confianza.
- Proporciona estimulación física y mental.
El ejercicio mantiene a los perros en forma y es vital para su bienestar emocional. Puedes combinar paseos diarios con juegos mentales, como comederos tipo rompecabezas, rastreo de olores, entrenamiento básico y sesiones cortas de juego.
- Reconoce las señales de emociones negativas.
Algunas señales de incomodidad o estrés son girar la cabeza, evitar contacto visual, levantar una mano o relamerse el hocico. Sácalo de esa situación y ofrécele tranquilidad.
- Crea un espacio tranquilo y seguro.
Es muy importante que el perro disponga de una zona reservada a la relajación, donde no sea molestado. El uso de feromonas puede ayudar a aumentar la sensación de seguridad en su guarida.
- Comunícate con empatía.
Evita métodos de entrenamiento basados en castigos. Háblale con tono calmado y tranquilizador. Recompensa los comportamientos positivos. Ofrécele más de una opción, para construir confianza y seguridad.
- Fomenta la socialización positiva.
Nunca fuerces la interacción del perro con personas o con otros animales. Respeta sus niveles de comodidad. Introduce nuevas experiencias de forma gradual. Las interacciones suaves y positivas favorecen la socialización.
Recuerda: apoyar emocionalmente a tu perro no es una tarea puntual; es algo que deberíamos integrar en nuestra vida diaria. Cuando tu perro se siente seguro y amado, es más probable que sea feliz, confiado y esté listo para explorar el mundo a tu lado.
Los veterinarios no sólo tratamos su salud física, también su salud emocional. Pídenos consejo.
Sin comentarios